T_T...Bueaaa....bueno, espero q no me vayais a matar si a alguna os gusta Sasaki, pq la pobre lo ha pasado fatal, q cruel soy X______x....ya me direis que os parece, okis?
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Volvían a discutir, de nuevo todos aquellos gritos, golpes, súplicas... La pequeña de 5 años miraba a sus padres desde el suelo, acurrucada junto a la mesa, temerosa de que la tomaran con ella. Aun era muy débil, y no podría defenderse si cualquiera de ellos dos la rozaba siquiera.
- ¡¡Maldita sea, te dije que no salieras a la calle!!- gritó el hombre enfurecido
- ¿Por qué demonios no puedo hacerlo? ¿Ni siquiera puedo acompañar a mi hija a clase? ¿Acaso se me tiene prohibido tener vida social?
- Si- sentenció él- Está terminantemente prohibido que salgas a la calle desde ahora.
- ¿Por qué? ¿Cuál es la razón?
El hombre tembló ligeramente, apretando los puños.
- ¿De verdad quieres saberlo? La razón...son tus ojos.
- ¿Mis ojos? – la mujer le miró temblando de pies a cabeza, sin capaz de creérselo.
Sasaki seguía allí, pidiéndoles mentalmente que se callasen de una vez, le dolía demasiado la cabeza, le martilleaba y ellos no hacían más que gritar cada vez más. La estaban volviendo loca.
- S-Sino tuvieras esos ojos....- el hombre se agachó ligeramente, agarrando uno de los cuchillos que descansaba sobre la mesa.
- ¿Q-Qué vas a hacer? – la mujer retrocedió hasta chocar contra la pared y se quedó allí, mirándole horrorizada.
- Sino los tuvieras, podríamos haber sido....una familia feliz...
- ¡¡Lo somos!! ¿Es que no lo ves? Tenemos una niña preciosa, un lugar donde vivir...
- No te mientas, Ritsuko, no lo somos...
Levantó el cuchillo sobre su cabeza amenazadoramente, y lo descargó sobre ella, mientras las lágrimas salían abundantemente de sus ojos cerrados. Los abrió y se quedó totalmente paralizado. Su niña, su adorada niña esta ahí, delante de él.
Sasaki se había levantado como acto reflejo para proteger a su madre, interponiéndose entre ella y su padre. Se cubrió el rostro con los brazos, intentando por una vez defenderse, pero aquello no sirvió para nada. Notó el frío metal rasgar la piel de su antebrazo izquierdo. Gritó, haciendo temblar sus cuerdas vocales dentro de su garganta. Tan rápido como había ocurrido todo empezó a brotar sangre, a borbotones. La niña la miró totalmente asustada, y de repente un profundo dolor le acudió al brazo, agarrándoselo con fuerza, llorando.
El hombre la miró con un poco de compasión pintada en los ojos y retiró el cuchillo, volviendo a levantarlo contra su madre. La chiquilla, llorando de la rabia, se abalanzó contra él, tirándole al suelo. Quedó arrodillada encima de él y con el brazo derecho le arrebató cuchillo. Lo levantó sobre su cabeza, sujetándolo con ambas manos, temblando ligeramente, apretándolo con fuerza. La sangre resbalaba con rapidez por su codo, manchando el pecho y la cara de su padre, que nunca antes había visto a su hija así.
La niña tenía la cara crispada en una mueca de ira. El cuchillo descendió, clavándose en su piel, desgarrándola a su paso. Su padre abrió los ojos todo lo que pudo. Su respiración quedo cortada unos segundos. Se quedó totalmente quieto, la niña aun sobre él, sujetando la empuñadura del cuchillo sin creerse lo que había hecho.
La madre que había estado totalmente encogida hasta entonces, miró la escena y se llevó las manos a la boca, tapándosela, intentando reprimir un grito que al final trepó por su garganta. Se levantó como pudo, las piernas le temblaban salvajemente. Tambaleándose se acercó hasta allí, arrodillándose al lado de su marido, que intentaba seguir respirando.
- Ca-Cariño....- la mujer ocultó su rostro en el cuerpo de él, abrazándole, mojándole con sus lágrimas.
- Rit....suko....- el hombre levantó como pudo una mano, buscando la de ella para cogerla.
La mujer, sin dejar de llorar se inclinó sobre él, besando sus labios, agarrando su mano a la vez. Pero aquella mano no aferró la suya, simplemente se quedó como estaba, muerta, sin vida. Empezó a zarandearle, gritando su nombre, pero no contestó.
Sasaki se había alejado, estaba acurrucada en una esquina, encogida sobre si misma, con los oídos tapados, los ojos abiertos mucho, sin dejar de llorar, balanceándose suavemente hacia delante y hacia atrás, susurrando cosas ininteligibles.
Ritsuko se levantó con tranquilidad, caminando con paso sereno hacia la niña. Se arrodilló delante de ella y la abrazó.
- No pasa nada, tranquilízate, mi niña...no pasa nada...- conforme iba hablando, se separó un poco y sus manos acariciaron las mejillas quemadas por las lágrimas, descendiendo hasta su cuello y rodeándolo con las manos.- No pasa nada porque.... ¡¡¡Tú también vas a morir!!!- y empezó a apretar, llegando a hincarle todas las uñas de las manos en el cuello.
La pequeña notaba las uñas de su madre hincarse con fuerza, incluso llegar a hacerle heridas sangrantes. Notaba como cada vez entraba menos aire a sus pulmones.
- Okaa-san....okaa-san....- la llamaba, llorando, intentando que la dejase respirar, tirando de sus muñecas para que la soltase.
- Le has matado...le has matado.....y eso...no te lo perdono....
La pequeña estaba frustrada, no sabía que hacer, le estaba haciendo daño, le dolía mucho que le hiciese eso, solo había intentado protegerla. Ya apenas podía respirar, le faltaba el aire. Dejó caer sus manos al suelo, rendida, y una de ellas rozó la empuñadura del cuchillo. No se lo pensó dos veces y lo agarró, levantándolo contra el cuerpo de su madre, hincándolo en su estómago.
La mujer gritó y soltó a la pequeña, llevándose instintivamente las manos al estómago. Sasaki volvió a llorar, escurriéndose por uno de los costados de su madre, gateando rápidamente por el suelo hacia la otra punta de la habitación. Ritsuko agarró la empuñadura y tiró de ella hacia fuera, gritando al notar el cuchillo desgarrarle de nuevo la piel, notando la sangre manchar rápidamente su ropa. Se arrastró, con el cuchillo en una de las manos hacia la niña, totalmente empapada de sangre.
La niña se levantó como pudo y antes de que su madre llegase, le soltó una patada en toda la mandíbula, haciéndola caer cabeza arriba al suelo.
- ¡¡Te odio!!- gritó la niña agarrándose la cabeza con ambas manos.
Volvió a pegarle otra patada, y otra más, y siguió así hasta que estuvo cansada de hacerlo. Se acurrucó de nuevo en una esquina, contemplando como su madre intentaba llegar hasta ella arrastrándose por el suelo. Pero no lo consiguió, a menos de un metro su vida se esfumó.
Sasaki lloró como nunca lo había hecho en su corta vida, sin creerse lo que acababa de hacer. A partir de ahora tendría que volverse más fuerte si quería sobrevivir.
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asias por leerlo, y dejadme comentarios, aunque sea solo para maldecirme por hacerle eso a la chiquilla!! XD [gomen, pero yo no sé poner enlaces, sino los pondría T_T]
November 6 2005, 14:36:13 UTC 6 years ago
pero no me acaba de cuadrar una cosa, por q esa pasión por la sangre ?
No lo entiendo xD , bah! ya me lo explicarás.
Bueno, ahora ya no tenía por q hacerse la fuerte q tiene a muchas personas q estan con ella para ayudarla y quererla ( tu ya me entiendes ;) )
Besos, ¬¬ Y cómo le pongas mucho más trauma voy hasta Almería y te despellejo XD
November 7 2005, 16:08:40 UTC 6 years ago